domingo, 15 de agosto de 2010

UNA MIRADA A LA FORMACIÓN EMPRESARIAL PARA EL DESARROLLO DEL ESPÍRITU EMPRENDEDOR EN LAS UNIVERSIDADES

Visión Gerencial. (Materano Aldana, Willian José; Ruiz, Lidia F.; Torres, Claudia y Valera Zambrano, Anne Marie).


El desarrollo de las sociedades a lo largo de la humanidad ha estado precedido del descubrimiento de alternativas que han cambiado la forma como se venia ejecutando determinadas tareas o acciones en el área social, político o económico. Estos descubrimientos en su mayoría son producto de la educación e investigación que se imparten en las distintas instituciones educativas, particularmente, la educación universitaria a través de las Universidades han jugado un papel primordial; el cual ha debido tener como misión el formar un recurso humano calificado para asumir la responsabilidad esencial de contribuir al desarrollo integral de la sociedad. Esta formación debe tomar en cuenta la realidad social, económica, cultural y política existente, no puede ser una mera transmisión de conocimiento, sin que el mismo responda a las exigencias y necesidades de la sociedad.

Partiendo de las consideraciones generales expuestas y puntualizando en el caso de estudio correspondiente al espíritu innovador y empresarial que se este enseñando en la Escuela de Ingeniera Agrícola de la ULA, es pertinente señalar la necesidad de egresar un recurso humano preparado para liderar la planificación, organización, direccionar y evaluar la ejecución de proyectos que puedan impulsarse como un mejoramiento a los existentes, así como, una innovación que incremente la productividad en el sector agrícola venezolano; es decir, el egresado debe estar en la capacidad de aplicar los avances científicos y tecnológicos en beneficio de su entorno social tomando en cuenta los procesos regionales y globales que marcan la evolución de la sociedad a nivel mundial.

El conocer la actitud de los estudiantes, profesores y egresados sobre la formación empresarial en la carrera de Ingeniería Agrícola, pasa por un proceso de investigación de campo y una revisión bibliografía que permita comprender los elementos que se consideran fundamentales para el reconocimiento del espíritu empresarial que se requiere en la actualidad. En este sentido, se puede explicar inicialmente el concepto de formación empresarial expuesto por Jimenez y Varela (1994), el cual nos dará una visión del papel a cumplir por las Instituciones Educativas : “La educación empresarial es poder brindar al ser humano las capacidades y habilidades necesarias para que sea un factor de desarrollo económico y social, para que este capacitado como empresario capaz de superar sus limitaciones y las del país logrando una contribución efectiva para el desarrollo. Lo cual no solo es formar académicamente, es despertar en el estudiante un espíritu emprendedor a través de la educación empresarial con el propósito de formar un empresario innovador, independiente, creador, líder, original, arriesgado y visionario, que logra satisfacer sus metas personales por su propia acción”.

Asi mismo y de manera complementaria la definición de emprendedor debe estar clarificado, tomando en cuenta a Garrido (1993) tenemos: “Cualquiera que dirija un equipo de personas para alcanzar unos fines que no tienen que ser exclusivamente materiales, mediante la aplicación de recursos económicos”. Este espíritu emprendedor esta compenetrado con unas características de la personalidad que orientan y desarrollan la capacidad personal; dentro de estas encontrados en Guedez (2003) las siguientes: La creatividad, la seguridad emociona, la autonomía e independencia, la necesidad de logro y poder, el locus de control, la perseverancia y la percepción del riesgo.

Los elementos señalados deben incorporarse como parte del pensum de estudio no solo para complementar la educación que se imparte, sino para aprovechar para el país los conocimientos técnicos incorporados en propuestas empresariales que responda a las exigencias actuales y a las fluctuaciones existentes en el mercado y los requerimientos alimentarios y económicos del país. En consecuencia, se recomienda la formación de un ingeniero con visión crítica de los sistemas productivos y la mentalidad empresarial, es una prioridad para que se logre transformar los recursos propios del país y producir nuevas fuentes de empleo. Sin embargo, en la formación del Ingeniero Agrícola debería incluirse, también, el componente de espíritu emprendedor que estimule el fomento de la cultura empresarial.

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